Odio y a la vez amo esa sensación de notar que todo esto te importa tanto como a mi, que él único que echa de menos aquí no soy yo.
He podido percibir el miedo, la duda y la felicidad brotando de tus pupilas. Algún que otro "necesito abrazarte" seguido de un abrazo. Lo sé. Te conozco demasiado, quizás más de lo que quisiera. He sobrepasado tus muros más altos, colándome hasta lo más profundo de ti, dejandote sin protección alguna.
Conmigo ya no vale esconderse, ni hacerse la fuerte, no vale ponerle escudos a las debilidades, ni disfraces a los "te quiero".Siento que he llegado a tiempo, que seguimos siendo los que siempre fuimos, un loco con ganas de hacerte feliz y un loco con ansias de serlo.
Me haces FELIZ. Me haces FATAL...
No hay comentarios:
Publicar un comentario